En La Palma, a la que los canarios llaman Isla Bonita
por su espectacular vegetación, se reconoce hoy la extraordinaria
pureza de su cielo, de un azul intenso, como otro destacado valor
paisajístico.
La Isla de La Palma es la más noroccidental
del Archipiélago de Canarias, conocida como la "Isla Bonita"
por su exuberante belleza natural. El verde de sus montes y la abundancia
de agua con una importante riqueza florística contrasta con
los numerosos conos volcánicos, coladas de lava y diques
que dan cuenta de su origen.
Unida a esta belleza natural coexiste una cultura
repleta de tradiciones, gastronomía, artesanía, folklore,
que perviven desde los tiempos de los aborígenes, quienes
dejaron gran variedad de recursos arqueológicos naturales
y de arquitectura tradicional.
Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.
Observatorio Roque de Los Muchachos, Garafía.
La tranquilidad y armonía de una Isla con atractivos
reconocidos como el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente,
el Observatorio Astrofísico del Roque de Los Muchachos (IAC),
considerado como el más importante centro de observación
astrofísica del Hemisferio Norte, el Bosque del Canal y Los
Tiles declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, y yacimientos
arqueológicos como la Zarza o Belmaco, invitan a conocer
las maravillas realizando excursiones y paseos por caminos y senderos,
o disfrutando de sus playas de fina arena volcánica.
Es en esta tierra agreste donde el agricultor palmero
ha puesto en regadío fértiles tierras donde antes
habían sólo campos de lava estériles, buscando
el agua en las entrañas de la isla y transportando la tierra
desde lejanos lugares. Los palmeros tienen merecida fama de ser
expertos agricultores no sólo de plátanos, del que
La Palma es gran productora, sino de tabaco. Y no es para menos,
ya que el nombre prehispánico de la isla palmera fue "Benahore",
que significa "mi patria" o "mi tierra", y el palmero ama a su tierra.
Es el visitante el que ha visto en la Isla Bonita el escenario perfecto
para encontrarse con la naturaleza practicando el senderismo, recorriendo
la isla palmo a palmo. No en vano, el turismo rural es una de las
principales fuentes de visitantes y sus responsables ha desarrollado
programas de fomento específicos que promueven la responsabilidad
ecológica y la rehabilitación de edificios de especial
valor.
El clima es muy variable atendiendo a la zona, con
limites que superan los 2.000 metros de altura sobre el nivel del
mar, y dos zonas bien diferenciadas. La parte nordeste, favorecida
por los vientos alisios cargados de humedad, y la sudoeste, mucho
más seca y soleada. En toda la franja costera hasta la cota
de los 200 metros hay una temperatura media de 20 grados. Una vez
superada esta altura, en invierno. el termómetro desciende
según subimos, hasta llegar incluso a 0 grados en las partes
altas de la isla, donde se conserva bellísima vegetación.
Sus bosques de Laurisilva, el Cubo de La Galga y El Canal, declarados
reserva de la Biosfera y protegidos por la Unesco. El pino canario
puebla gran parte de la isla y desde hace años está
prohibida su explotación por lo que la especie se extiende
ahora a tierras que le fueron usurpadas en otra época.
El Paso.
Balcones de La Avenida Marítima, Santa Cruz de
La Palma.
La arquitectura es otro de los elementos que llama
la atención. La capital, verdadero museo histórico,
está formada por fachadas del siglo XVI, de cuando su puerto
estuvo habilitado para el comercio americano monopolizado por la
Casa de Contratación de Sevilla. Allí están
las Casas Consistoriales y la Parroquia de El Salvador, las balconadas
y la madera labrada que adornan las calles de Santa Cruz de La Palma,
una capital que ha sabido adaptarse a los tiempos respetando su
patrimonio artístico. Cada cinco años se celebran
la Lustrales que conmemoran la festividad de la patrona de la Isla,
la Virgen de las Nieves. Se trata de un encuentro de tradición
-en el baile de los Enanos-, color y diversión en que participan
todos. En la capital hay muchos lugares para alojarse. En los Llanos
de Aridane, la segunda ciudad más importante de la isla,
hay 23 lugares de hospedaje. En el resto de los municipios, las
camas están más limitadas, salvo en las localidades
turísticas, como los Cancajos, en Breña Alta.
Agradecimiento especial a la Consejería de Turismo y Transportes del Gobierno de Canarias