Pocos lugares del mundo pueden presentar la riqueza
natural de esta isla de origen volcánico y forma circular,
acrecentada por su singular carácter prehistórico.
El paisaje gomero sorprende por su contraste y variedad.
La Gomera es después de la Isla de El Hierro,
la más pequeña de las islas del Archipiélago
Canario, con una superficie de 378 kilómetros cuadrados,
de los que aproximadamente un 10 por ciento están ocupados
por el Parque Nacional de Garajonay, declarado Patrimonio de la
Humanidad por la UNESCO. La isla, que está en el centro de
la zona más occidental de Canarias, entre las islas de La
Palma, El Hierro y Tenerife es el escenario ideal para la práctica
de actividades al aire libre y, por su puesto, durante todo el año.
Las buenas temperaturas facilitan actividades como
el turismo rural o el senderismo, que en La Gomera cuentan con el
escenario perfecto, ya que los caminos y senderos para la práctica
de este deporte son tan bellos como innumerables.
Parque Nacional de Garajonay.
Paisaje Gomero.
El paisaje gomero sorprende por su contraste y su variedad,
impresionantes barrancos, grandiosos roques, maravillosos palmerales
y su Parque Nacional de Garajonay, que esconde un tesoro ecológico
sin precedentes, con arroyos de aguas cristalinas y exuberantes
especies vegetales de Laurisilva.
El paseo que se realiza entre pequeños pueblecitos
llenos de encanto discurre por una tierra accidentada y repleta
de sorpresas a cada vuelta del camino. Impresiona de su paisaje
la riqueza natural de esta isla de origen volcánico, que
le ha hecho valedora de la mayor distinción posible para
un espacio natural protegido.
Y es la acción de los vientos Alisios, que
arrastran beneficiosas lluvias, los que han dado lugar a una exuberante
vegetación de interesantes especies autóctonas que
facilitan la formación de nieblas que pone una cierta nota
fantasmagórica en sus bosques.
Los microclimas son tan diversos que, a tan sólo
unos kilómetros, las temperaturas son agradables y templadas,
llegando a los 20ºC en invierno y a los 29ºC en verano. Estas condiciones
de belleza y bienestar han dado lugar a la creación de asentamientos
residenciales y turísticos de gran belleza, donde ya algunos
europeos disfrutan de este paraíso.
La Gomera fuertes contrastes sin salir de Europa, que
se dan en abundancia en esta singular isla. La tranquilidad y el
sosiego prevalecen mientras el turista disfruta de los tesoros ecológicos,
de las costumbres arraigadas como es el silbo gomero, la buena cocina,
o de los vestigios de una historia nítidamente ligada al
continente americano, debido al paso por la Isla de Cristóbal
Colón. La Gomera es sobre todo auténtica y por tanto
se esfuerza por mantener ese encanto promocionado el turismo ecológico
y respetuoso con el legado histórico de una isla que esconde
auténticos tesoros ecológicos como son los 16 espacios
protegidos de la isla a los que se suma Garajonay. Estos son la
Reserva Natural Integral de Benchijigua, la Reserva Natural Especial
de Puntallana, el Parque Natural de Majona, el Parque Rural de Valle
Gran Rey, los monumentos naturales de los Órganos, Roque Cano, Roque
Blanco, La Fortaleza, el Barranco del Cabrito, La Caldera, El Lomo
del Carretón y Los Roques, el Paisaje Protegido de Orone,
y los lugares de interés científico como los Acantilados
de Ajeró, Charco del Conde y el Charco del Cieno.
La Gomera hay que recorrerla despacio, parando
en sus pueblos, hablando con sus gentes, entendiendo el silbo con
el que conversan de barranco a barranco los lugareños, y
probando las especialidades culinarias de la Isla. Un maravilloso
destino para perderse al ritmo del baile del tambor. Para hacerlo
existen varias rutas de gran belleza: la ruta de El Cedro, la ruta
del queso, la ruta de La Agulilla, la ruta de Valle a Valle, la
ruta de Argodey o la ruta de Los Roques, seis itinerarios para conocerla
mejor.
Ruta interior de El Cedro.
Monumento Natural de Los Organos.
De las numerosas palmeras que pueblan el paisaje gomero
se extrae su savia, el Guarapo, con el cual se elaboran mediante
un proceso de cocción la "miel de palma", producto típico
de La Gomera. Entre los centros culturales de la isla destaca el
Centro de Interpretación Juego de Bolas, dedicado a la promoción
de la cultura insular y de la naturaleza. La Casa Museo de Colón,
con una importante colección de cerámica prehispánica,
es también visita obligada.
En el municipio de Vallehermoso, al norte de la
isla, encuentra la formación basáltica más
importante de La Gomera, el Monumento Natural de Los Órganos, impresionante
acantilado que se eleva en vertical desde el mar, en donde la piedra
basáltica que lo forma se ha erosionado en forma de tubos
paralelos y ascendentes. Esta peculiar erosión ha dado nombre
al Monumento debido a la similitud que guarda con los tubos de un
órgano clásico. Especial mención merece el
Parque Nacional de El Cedro, magnífico exponente de laurisilva,
cruzado por un arroyo de aguas limpias y frías, de umbrías
profundas y frescas que permiten olvidar el sol de afuera.
Agradecimiento especial a la Consejería de Turismo y Transportes del Gobierno de Canarias